Torrezno
vor 5 Tagen
Leaving Las Vegas es el equivalente fílmico al garrafón. Al ver las soberbias interpretaciones de Nicolas Cage y Elisabeth Shue te crees que te estás pimplando un Absolut to wapo, pero a la que te descuidas después de unas copas el avispado del camarero te da el cambiazo y te empieza a colocar Smirnoff aprovechando la borrachera. Vamos muy intensita -con el cansino de Sting cantando las letras del director- pero un poco coñazo y muy poco creíble. Al menos sirvió para que Amaral se ganarán sus buenas perres. Ni tan mal.
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