Rezension
Der Unerbittliche
Der Unerbittliche
Si ya la anterior secuela traicionaba al personaje al convertirlo en un madero facha, aquí además de fascista lo convierten directamente en gilipollas (a ver suelen serlo pero es que aquí Harry es un puto cuñao insoportable de manual). Un coñazo machirulo, perezoso y tan flojo que el tagliner de Harry es decir “maravilloso” entre dientes y ya.