Recenzja
Droga powrotna
Droga powrotna
Ben Affleck demuestra en cada película que ser alcohólico no te impide trabajar. Lo mismo te aprovecha que está de resaca para hacer Deep Water como estar fanegas para hacer esta película. Y aquí como además tenemos DRAMA, el bueno de Ben solo tiene que poner su carita de Sad Affleck para bordar el papel. Por lo demás, una película deportiva donde lo relativo al equipo de baloncesto te importa tanto como un Lugo Vs Ponferradina y en la que todo el dramón es tan previsible como Stephen Curry tirando de tres. Pero oye, funciona como un reloj.