Crítica
Procura-se Susan Desesperadamente
Procura-se Susan Desesperadamente
Esto si son los ochenta reales y no los inventados por los mitoplastas. Gente vestida por acumulación. Pelazos. Madonna y todos los personajes más bonitos que un San Luis. Temazos. Gente pobre en las calles en un Niu yiork mugriento y peligroso. Y lo más importante: ni un PUTO niño en toda la película. Una de las buenas de la década.